Fuerza Popular está por quebrarse tras 2 años de aparente consolidación

Fuerza Popular está por quebrarse tras 2 años de aparente consolidación

Fuerza Popular está por quebrarse tras 2 años de aparente consolidación

Momento crítico. Kenji Fujimori capitalizó descontento de integrantes de su bancada marginados por la ‘Mototaxi’. Intento de vacancia fue ocasión propicia para que los disidentes actúen.

“Llegó la hora”, tuiteó Kenji Fujimori con un video de El rey león apenas acabada la votación en que se quebró Fuerza Popularsobre la vacancia presidencial. En el video, el hijo del rey león asumía el liderazgo de la manada. Una alegoría bastante calculada.

Poco antes, su asesor Alexei Toledo había pasado un celular al legislador naranja Cleyton Galván. Era una llamada de Alberto Fujimori que le dijo “no me abandonen”, según diversas fuentes. Galván lo niega en público, pero se le vio absorto tras recibir la llamada, comentando con su colega Sonia Echevarría.

Galván y Echevarría fueron parte de los 10 fujimoristas que no apoyaron la vacancia.

¿Llegó la hora de qué? En el entorno de Kenji, se alistan para armar una nueva bancada. Ahora no pueden porque lo impide la llamada Ley Antitránsfugas, que sanciona a los disidentes, pero pueden anularla sumando al menos 66 votos de otras bancadas y el que sería el bloque kenjista. Keiko solo contaría con sus 61.

“Yo me sumaría, seríamos 11, la tercera fuerza en el Legislativo… Si Kenji lo decide”, dijo Roberto Vieira, legislador sin bancada, este sábado en RPP.

Kenji aúna este grupo disidente en año y medio de acercamientos. Aprovechó el descontento de los marginados por la cúpula ‘naranja’, varios provincianos. Hace un año, la periodista Rosa María Palacios reseñó el drama de las mujeres de este conjunto.

El intento de vacar al presidente Pedro Pablo Kuczynski sumó otro motivo para que los marginados desobedezcan: la posibilidad de nuevas elecciones generales en que no serían reelectos, dadas sus pocas intervenciones en el Congreso, a diferencia del cogollo keikista.

Kenji los convenció y esta vez sí se decidieron a actuar.

Fuerza Popular está a poco de la separación luego de dos años de aparente consolidación. El quiebre de la bancada al votar sobre la vacancia presidencial es el pico de la tensión entre ‘albertismo’, los pro Alberto Fujimori, y keikismo.

Esta tensión se mostró ya hace dos años, cuando en proceso de ‘desalbertización’, Keiko decidió no incluir a los ‘históricos’ Martha Chávez, Alejandro Aguinaga y Luisa Cuculiza en su lista de candidatos congresales. El ex dictador reclamó, secundado aún tímidamente por su hijo Kenji, pero la lideresa se impuso.

Los choques escalaron mientras Kenji perfilaba un nuevo liderazgo. Aún en la campaña un tuit de su cuenta lo mostró con ambición presidencial, pero luego la negó.

Mezcla de voz ‘albertista’ y fujimorista liberal, se opuso a lances conservadoras de su partido y apoyó al gobierno. Se mostró con la primera dama, Nancy Lange, en campaña por los damnificados delNiño costero y ganó adhesión de los fujimoristas marginados por la ‘Mototaxi’, los más keikistas, y las directivas de Ana Vega y Pier Figari, brazos de Keiko.

Las diferencias arreciaron con el proyecto de ley sobre prensa y el dictamen que afecta a minorías sexuales, intentos del keikismo que Kenji cuestionó. El hijo del ex dictador apuntaba a romper el dominio de su hermana promoviendo que los militantes elijan a los candidatos del partido en lugar de delegados influenciables por la cúpula. La bicameralidad y la Ley Antitránsfugas fue otro episodio en que Kenji hasta se mostró con mordaza de gutaperchas.

Kenji fue sancionado por el partido, pese a que 23 fujimoristasfirmaron una carta a su favor. Esto dio lugar a versiones de una posible bancada kenjista, pero las votaciones alineadas con el keikismo las contradecían. Hasta este jueves, que Kenji logró 10 votos rebeldes. Diez minutos después, lanzó su “Llegó la hora”.