Hay ejecutivos de Odebrecht que saben más que Barata

Hay ejecutivos de Odebrecht que saben más que Barata

El exfiscal supremo Avelino Guillén dice que es clave convencer a Jorge Barata para que se acoja a la colaboración eficaz a fin de resolver los casos de Keiko, AG y PPK, pero hay que abrir la cancha porque hay otros que están dispuestos a hablar.

FOTO: JOSSELYN SOTELO MARCELO

PACO MORENO

El caso Odebrecht avanza. Keiko Fujimori, principalmente, va por el mismo camino que Ollanta Humala. PPK y AG pueden ser los siguientes.

En este escenario, el gran hombre de leyes Avelino Guillén dice que la Fiscalía debería acceder a las declaraciones de los 77 ejecutivos de Odebrecht que se han acogido a la delación premiada porque muchos de ellos han trabajado en el Perú. “No hay que limitarnos al binomio Barata-Odebrecht”, dice.

Indica además que la Fiscalía está habilitada legalmente para abrir una investigación preliminar al presidente de la República y que, ante la arremetida dictatorial fujiaprista, la tarea es defender la democracia que tanto costó recuperarla.

—El periodista Gustavo Gorriti, director de IDL-Reporteros, informó que Odebrecht ratificó en Curitiba el 9 de este mes haber entregado dinero a campaña de Fuerza 2011 y que “aumentar Keiko para 500”, significa aumentar 500 mil dólares más sobre una cantidad previa. ¿Cómo debe avanzar esta investigación?
—En este momento lo fundamental en el caso es que la Fiscalía, una vez que reciba el video de las declaraciones de Marcelo Odebrecht y proceda a la transcripción con la respectiva traducción, inicie un proceso con la finalidad de que se incorpore a Barata como colaborador eficaz para el caso de aportes de campaña para Fuerza 2011, en el proceso electoral del 2011.

—¿Pero Barata no es colaborador eficaz?
—En la actualidad Barata no es colaborador eficaz y hasta donde recuerdo, desde el mes de julio, se ha negado a declarar ante cualquier fiscal, si es que previamente no se cumplen determinadas exigencias suyas. En tal sentido, la Fiscalía tiene que lograr incorporar, tras una negociación, una tratativa, al señor Barata, expresamente como colaborador eficaz en la investigación que se le viene haciendo a Keiko Fujimori.

—¿Eso lo tiene que realizar José Domingo Pérez?
—Efectivamente; él es el fiscal que tiene a su cargo la investigación; ha acumulado tres casos y en mi concepto, debe incorporar el cuarto caso que involucra al financista y ex secretario general de Fuerza Popular, Joaquín Ramírez; ese es un tema pendiente en cuanto al Ministerio Público y lo principal en el caso de Keiko, Alan García y Pedro Pablo Kuczynski es ver la forma de corroborar la amplia información que ha dado Marcelo Odebrecht.

CASO ESPEJO

—¿Se puede decir que el caso de Keiko es un caso espejo al del expresidente Ollanta Humala?
—Es muy parecido porque se habla de aportes de campaña. Lo que ha quedado claro son dos cosas fundamentales en la declaración de Marcelo Odebrecht: Primero, que era política institucional de la empresa el realizar aportes de campañas a todos los políticos que participaban en la contienda electoral y que figuraban en los primeros lugares de las encuestas electorales.

A Ollanta Humala se le imputa haber recibido hasta tres millones de dólares como aporte de campaña, cuando en esa oportunidad él figuraba en el cuarto lugar; los tres que lo antecedían, según la política de la empresa, también habrían recibido. Eso quedó claro y todas las versiones de diferentes medios periodísticos coinciden en eso.

Un segundo punto: ¿por qué?, porque Odebrecht se proyectaba hacia el futuro con la finalidad de realizar negocios con determinados países. Uno de los abogados que trabajó para el Departamento de Operaciones Estructuradas de Odebrecht declaró a “El País” que el primer paso de la política institucional de lograr beneficios y acuerdos era precisamente los aportes de campaña. Además relató que en Latinoamérica, ellos sobornaron a más de mil altos funcionarios. Imagínese la vastedad de los actos de corrupción perpetrados por Odebrecht. Hay un hecho que ha pasado inadvertido pero que, según versiones de gente muy seria, también era política de la empresa ayudar a expresidentes, una vez que estos dejaban el cargo.

PPK
—Gorriti informa que cuando se le preguntó si Odebrecht había pagado a Alan García por dictar conferencias, Marcelo Odebrecht contestó que sí, que Odebrecht lo había contratado “porque es una política de la empresa ayudar a los expresidentes”. Informó también que Marcelo Odebrecht dijo que contrató a PPK como consultor “para curar heridas”. ¿Aquí hay una nueva arista de investigación en la Fiscalía?

—Es una nueva línea de investigación. En primer lugar, está claro, según la versión de IDL-Reporteros y Ricardo Uceda en su columna “El Informante”, que Kuczynski no dijo la verdad cuando emitió un informe ante la Comisión Lava Jato del Congreso. Señaló que no había tenido ningún vínculo con la empresa brasileña. Le mintió al país. 
Un segundo punto; Marcelo Odebrecht es enfático al señalar que PPK fue un consultor de la empresa; y lo más delicado es que señala que, para eludir el pago de impuestos, se le pagó con dinero del departamento de la contabilidad paralela o Departamento de Operaciones Estructuradas. Es urgente e impostergable que el presidente dé una explicación coherente, razonable, al país sobre cuál fue su actuación, hasta qué punto estuvo involucrado con Odebrecht, qué tipo de servicio habilitó, cómo emitió recibos por honorarios profesionales, en qué tiempo fueron hechas estas consultorías, cuánto se percibió, si pagaron impuestos o no, es decir, Kuczynski tiene que dar amplias explicaciones.

—¿La Fiscalía puede hacer algo en relación al presidente y su posible implicancia con Odebrecht?
—Yo considero que la Fiscalía de la Nación está facultada legalmente paya iniciar algunas indagaciones preliminares en relación al presidente Pedro Pablo Kuczynski, ya que no se trata de actos en su actual desempeño como presidente sino cuando él ya había dejado de ser ministro en la gestión de Toledo. El Ministerio Público puede iniciar el esclarecimiento preliminar en relación a las versiones periodísticas.

—Marcelo Odebrecht también confirmó que AG es Alan García y que a este dio conferencias pagadas por Odebrecht. García ha reconoció que él es AG pero que su nombre no está al lado de ninguna anotación que haga referencia a alguna coima. ¿Cómo ve el caso de AG?
—Es muy difícil que se encuentre un video donde se aprecie a Marcelo Odebrecht, a Barata o a algún alto ejecutivo entregando dinero a funcionarios o líderes políticos. Odebrecht estableció un método de corrupción con la finalidad de que sea muy difícil por no decir imposible detectar los hechos sino es con su colaboración, es decir, si no es con el aporte de ellos. Inclusive el movimiento contable paralelo, la documentación del Departamento de Operaciones Estructuradas; todo está encriptado y hasta ahora no se ha destapado detalles sobre esos documentos. En consecuencia, solo con la colaboración de ellos se podría llegar a conocer la verdad.

—¿Se podría hacer un paralelo con la red de corrupción durante el gobierno de Alberto Fujimori?
—Con Odebrecht ya no es la corrupción al estilo Montesinos de la década de 1990, donde usted tenía el soporte de un audio, video y documentos firmados. Acá es diferente. Tenemos ahora la creación de empresas Offshore, cuentas bancarias en diversas entidades del mundo para depósitos, empresas en paraísos financieros como en Andorra, la simulación de consultorías, conferencias, trabajos realizados; inclusive, todo documentado, con emisión de recibos, para tapar todo. En consecuencia, la única forma de poder desbaratar esto es vía cooperación internacional, convenios, tratados, negociación con países amigos para que colaboren; por ejemplo, algo se está haciendo con Suiza, los Estados Unidos. El otro gran rubro para la desactivación de la red de corrupción es la colaboración eficaz, lograr convencer a los principales ejecutivos para que den información.

Jorge Barata sabe cómo y cuándo le dieron a Keiko.

Jorge Barata sabe cómo y cuándo le dieron a Keiko.

BARATA NO ES EL ÚNICO QUE SABE

—¿Considera difícil convencer a Jorge Barata, que ya se ha negado a hablar, para que sea el colaborador eficaz?
—Mire, las investigaciones han llegado a un nivel donde todo se ha centralizado en lo que se puede llamar la “hora de las definiciones”; ahora se va a chocar contra intereses mucho más poderosos que tienen la capacidad de reacción e intimidación, de amedrentar y de tratar de imponerle a la Fiscalía una agenda para impedir que cumpla con su trabajo. El objetivo es que la Fiscalía ya no siga investigando porque ya ha llegado a un punto donde se va tocando fibras sensibles, intereses muy poderosos. Estos intereses reaccionan y hacen ver que no es conveniente tocar con ellos. Lo fundamental es que la Fiscalía desarrolle una estrategia. El objetico es: O queremos saber la verdad o solo nos entretenemos con cosas secundarias. ¿Queremos conocer lo estructural y fundamental o nos entretenemos con cosas colindantes y obvias? Hay que ir por lo central, por lo fundamental, por la columna vertebral. Lo fundamental es no solamente convencer a Barata para que diga lo que sabe sino a otros altos ejecutivos. Barata es uno de los altos ejecutivos. Lo que la Fiscalía debería tener son las declaraciones de los 77 ejecutivos que se han acogido a la delación premiada y muchos de ellos han trabajado en el Perú. Hay ejecutivos que saben más que Barata y que están dispuestos a declarar. No hay que limitarnos al binomio Barata- Odebrecht; hay que ir abriendo la cancha.

—Pero Barata es importante.
—Sí, hay que lograr persuadir y garantizar al señor Barata que sus palabras no tendrán consecuencias penales contra él. Él ya ha sido objeto de una investigación y una sanción en Brasil. Tiene que haber una larga negociación. Entiendo que está avanzando; pero todavía no ha culminado.

—Es muy curioso que Barata diga “ya no quiero hablar más sobre el caso del Perú” después de haber delatado a Humala y otros ¿pero sí hay alguna posibilidad de que él sea colaborador eficaz?
—Lo fundamental es que en esta negociación él se comprometa a decir toda la verdad de los hechos en los cuáles participó y que no oculte nada. A cambio tendrá beneficios. Los intereses de Odebrecht son dos: Ellos quieren dar una imagen de empresa transparente. El vicepresidente de la empresa dijo que “si no revelamos completamente todo, será un desastre”. También quieren volver a realizar trabajos de envergadura, cambiando de razón social, cambiando de nombre; pero quieren seguir. Acá lo que nos interesa es saber cuánto de daño le causaron al Perú, quiénes participaron en las actividades de corrupción y que todos los implicados respondan ante la justicia.

Hay que defender las instituciones democráticas

—¿Pretender destituir a cuatro magistrados, pretender copar el Consejo Nacional de la Magistratura, denunciar al fiscal de la Nación es una forma de golpe institucional?
—Yo creo que es hora de defender a las instituciones democráticas. Es fundamental que la Fiscalía de la Nación desarrolle sus actividades de manera autónoma, de manera independiente. La ciudadanía espera que la Fiscalía realice un buen trabajo, que cumplan con sus funciones, que no se dejen intimidar. Los fiscales tienen un compromiso con la historia. Tienen un compromiso con el país. Los ciudadanos deben recordarlos como personas que no cedieron ante la amenaza y la presión; y que, a pesar de ello, continuaron con su trabajo, con la entrega que todos esperamos de ellos.

—Las arremetidas fujiapristas son para que no se vea lo sustancial…
—Lo que ellos quieren es que la Fiscalía no cumpla con el mandato constitucional. En un estado de derecho el tratar de impedir que la Fiscalía haga su trabajo es muy delicado. Ellos quieren poner la agenda en la Fiscalía. Es como si los fiscales se metieran al Congreso y pidieran que se legisle de una manera u otra. El fujimorismo no entiende el desarrollo y el accionar de instituciones democráticas. Aceptan a las instituciones siempre y cuando no afecten sus intereses; pero cuando afectan sus intereses realizan represalias. Eso no es así. Eso enturbia la democracia. Es hora de defender la democracia que costó mucho recuperar y todos los peruanos debemos poner nuestro granito de arena.