Suplantaron al “vendedor” de los terrenos del club Alianza Lima

Suplantaron al “vendedor” de los terrenos del club Alianza Lima

Los papeles hablan. Julio Saquicuray Pérez, de 92 años, no estuvo en condiciones físicas de firmar los documentos de venta de los predios al pastor evangélico Alberto Santana y en su lugar lo hizo su hijo Carlos Saquicuray.

Las minutas de la compra-venta de los terrenos que el Estado adjudicó al club Alianza Lima en 1972 revela que el supuesto propietario de los predios, Julio Saquicuray Pérez, de 92 años, no estuvo en condiciones físicas de participar en el acto y que fue su hijo, Carlos Saquicuray Sánchez, quien firmó los documentos en lugar de su padre.

Según las mencionadas minutas, a las que tuvo acceso La República mediante copias legalizadas, el pastor evangélico Alberto Santana Leiva pagó por los dos lotes 600 mil dólares, pero en la fecha de la suscripción de la adquisición pagó solamente 30 mil dólares en efectivo y el resto lo hizo mediante cheques de gerencia.

Este diario ha intentado numerosas veces preguntarle al líder de la Iglesia Cristiana Mundial El Aposento Alto sobre el origen de los fondos para la compra de los terrenos, pero no ha accedido a una entrevista hasta el momento.

Las minutas redactadas por la notaria Beatriz Zevallos Giampietri –la que con frecuencia contrató Alberto Santana para otro tipo de operaciones legales– señalan que el vendedor Julio Saquicuray se hizo presente el 18 de junio del 2016 no solo en compañía de su hijo Carlos Saquicuray sino también de su esposa, Froila Sánchez de Saquicuray de 85 años.

La República consultó con varios notarios sobre el procedimiento que se debe cumplir para que una persona que supera los 80 años de edad participe en la compra o venta de una propiedad. Todos coincidieron en que el notario, para establecer las condiciones físicas idóneas de la persona de la tercera edad, debe preguntarle a esta y dejar constancia por escrito de su respuesta.

Misterio por resolver

En la misma oficina de la notaria Beatriz Zevallos indicaron a este periódico cómo hicieron en el caso de Julio Saquicuray: “Siempre hemos tenido cuidado en verificar que quien realice una venta esté en buenas condiciones físicas y mentales. Se le pregunta varias veces si está conforme con la venta. Sobre todo con personas de la tercera edad tenemos más cuidado. Si bien en este caso es una persona mayor de 90 años, seguro estuvo lúcida en el momento de la venta, porque acá figura su huella. Hay personas que pueden ser menores y no estar en buenas condiciones mentales”.

Sin embargo, luego de revisar las minutas, no consta que la notariaBeatriz Sánchez preguntó al señor Julio Saquicuray si autorizaba a su hijo a firmar por él la venta de los terrenos a Alberto Santana.

Solo consta que Julio Saquicuray no estaba en condiciones físicas de estampar su firma en los documentos y que en su lugar lo hizo su hijo Carlos Saquicuray Sánchez.

“Se extiende el presente instrumento, en donde intervienen (…) Don Carlos Alberto Saquicuray Sánchez (…), quien procede en calidad de testigo a ruego de Julio Saquicuray Pérez, quien por estar impedido físicamente de firmar, solo estampa su huella dactilar”, señalan las minutas de la venta de los terrenos del club Alianza Lima al pastor Alberto Santana.

Vieja herencia

Empleados de la notaria Beatriz Zevallos –quien hasta el momento no responde a los pedidos de entrevista de La República– confirmaron que Julio Saquicuray solo se limitó a estampar su huella digital.

“En esta notaría no certificamos nada si no viene la misma persona que figura como propietaria, quien es la que tiene que estampar su huella biométrica y en este caso figura la huella biométrica de la persona que ustedes indican (Julio Saquicuray Pérez)”, explicó.

También se buscó en su vivienda en Santiago de Surco a Carlos Saquicuray Sánchez, hijo del supuesto ex propietario de los terrenos de la explanada del estadio del club Alianza Lima, pero no se encontraba. El número de teléfono celular que fue entregado a este diario por sus familiares no respondió a las llamadas.

Las minutas permiten establecer además cómo es que Julio Saquicuray aparece como supuesto propietario de los lotes que, como ha informado La República, fueron adjudicados por el gobierno del general Juan Velasco Alvarado al club Alianza Lima el 6 de junio de 1972, como efectivamente así consta en los registros de la Superintendencia Nacional de Bienes Estatales (SBN).

“El vendedor (Julio Saquicuray) adquirió (los inmuebles) en mérito a la sucesión intestada de sus padres, Félix Saquicuray Tenicela y doña Antonia Pérez Palacios, respectivamente”, señalan las minutas.

Pero también acreditó otros documentos: “El vendedor ha cumplido con la presentación de la declaración jurada de autovalúo (…) y con el pago del impuesto predial del año 2016”.

Velasco los adjudicó

Sin embargo, al consultarse al respecto a voceros de la Municipalidad de La Victoria, estos informaron que los predios efectivamente los adjudicó el gobierno de Velasco al club Alianza Lima, pero que el concejo administraba los inmuebles. “En la documentación pertinente no se registra que los terrenos adjudicados hayan sido vendidos a la familia Saquicuray y que luego esta se las vendió a una iglesia evangélica. Los mencionados inmuebles se encuentran bajo la administración de la Municipalidad Distrital de La Victoria”, señalaron.

No obstante, las publicaciones de la iglesia evangélica El Aposento Alto, que dirige el pastor Alberto Santana, advierten que muy pronto tomarán posesión de los terrenos ubicados en la explanada del estadio de Alianza Lima.