Más de 20 policías heridos y 120 manifestantes detenidos en las protestas contra la reforma laboral

402Miles de trabajadores y estudiantes han vuelto a tomar las calles de toda Francia por cuarta vez en dos meses para protestar contra el proyecto de reforma laboral que propone el Gobierno socialista de François Hollande. Al menos 120 personas han sido detenidas y 24 agentes de policía han resultado heridos, tres de ellos de gravedad.

Los manifestantes califican la reforma laboral de “inaceptable” y quieren “mostrar que estamos siempre aquí (en las calles)”, cuenta una estudiante de 17 años. Más de 50.000 personas (sin contar con los manifestantes de París) han participado en las protestas marcadas por choques con las fuerzas policiales, especialmente en el oeste y el sur del país.

En la capital, a primera hora de la tarde ha dado comienzo una gran marcha. Algunos esperan que ésta termine junto con el movimiento ciudadano ‘Nuit Debout’ que ocupa la plaza de la República en París desde el pasado 9 de marzo.

Se trata de una jornada decisiva para medir la determinación de los que se oponen a esta última reforma, teniendo en cuenta que se encuentran a falta de un año para las elecciones presidenciales que se vaticinan particularmente difíciles para los partidos de izquierdas. Un sondeo parece confirmar que las movilizaciones no van a finalizar, pues el 78% de los franceses considera que esta ley es altamente conflictiva y que hay “un elevado riesgo de explosión social”.

Los opositores a la ley de la ministra de Empleo Myriam El Khomri, tienen previsto seguir con sus demandas en las tradicionales manifestaciones del 1 y 3 de mayo, que coinciden con la apertura del debate parlamentario.

El texto pretende dar más flexibilidad a las empresas, sobre todo en materia de organización del tiempo de trabajo, y clarificar las reglas de despido económico. Según declaraciones del diputado socialista Christopghe Sirugue, encargado de presentar el proyecto a la Asamblea nacional, “hay puntos que necesitan clarificarse”, pero “pienso que es muy posible obtener una mayoría“.

Sin embargo, los ciudadanos contrarios a la ley piden la retirada pura y simple del texto que perciben demasiado favorable para los empresarios y que otorga más precariedad a los trabajadores, concretamente a los jóvenes.

A las filas de los que se muestran descontentos con la futura reforma laboral se incorporan los artistas que negocian su régimen de indemnización en paro. Han extendido su movimiento a la ocupación de las salas de teatro de París y hacen peligrar el buen desarrollo de los festivales de verano. De momento están pendientes de que el organismo encargado del seguro de desempleo apruebe el acuerdo firmado entre las organizaciones de trabajadores y empresarios del mundo del espectáculo.

EL MUNDO