“En nuestra militancia, el voto será contra fujimontesinismo”

147x90Fernando Vivas
  • Periodista

La campaña no acabó para ella. Siguen la adrenalina, los aclares, Venezuela, el terrorismo, las agendas de Nadine, el no a Keiko, tal vez sí a PPK, y periodistas que esperan detrás de la puerta, porque no hay espacio para más colegas en su mesocrático, ecléctico y atiborrado departamento de Jesús María. Verónika Mendoza habla quechua, francés y el lenguaje de las ONG que pululan en su distrito limeño de adopción. Pero el vocabulario ha cambiado con la primera vuelta: ya no se oye mucho ‘visibilizar’, ‘empoderar’ o ‘proceso’; hoy la palabra clave es ‘oposición’.

—Felicitaciones por lograr una importante bancada. Probaron la miel de la segunda vuelta, ¿hay satisfacción y desazón?
Mi sentimiento particular es de satisfacción porque cumplimos la tarea. Hubo errores, pero todo lo hicimos de buena fe. Jugamos limpio y hemos logrado demostrar que se puede hacer política de otra manera, que no todo lo resuelve el dinero, sino la solidaridad. Hemos logrado posicionar una agenda.

—Uno de esos errores pudo ser no ser tajante en el deslinde con el terrorismo, cuando se supo que había miembros en su lista que suscribieron documentos de cierto negacionismo.
De ninguna manera. Ninguno de los candidatos del Frente Amplio (FA) ha sido ambiguo con el terrorismo.

—Abel Gilvonio firmó documentos donde se hablaba de ‘violencia política’.
Hablaban de condiciones humanitarias para gente que ciertamente ha cometido delitos de terrorismo, pero que siguen siendo seres humanos. Ese pronunciamiento también lo suscribían Javier Valle Riestra y personalidades de otras tiendas. Tan claros y contundentes hemos sido frente al terrorismo, que uno de los mejores resultados que hemos tenido es en Ayacucho, la región que más sufrió y que sabe que no se puede jugar ligeramente con esa palabra y ese concepto. Pero creo que esa campaña agresiva que pretendió vincularnos con el terrorismo sí nos hizo daño.

—No hubo contundencia en el tema de las agendas, a pesar de que pudo tratarse de la anotación inocente de una cuenta usada con fines partidarios. ¿Por qué no lo reconoció rápidamente y pasó la página?
Fui absolutamente clara desde el principio, desde antes de la campaña, cuando se me llamó a una comisión. Se dijo que el pecado mío era escribir un e-mail solicitando ayuda para los damnificados de Ica, como si eso fuera una cosa horrorosa.

—La duda fue: ¿escribió o no en una agenda de Nadine?
Nunca tuve que ver con el manejo de esas agendas. Lo he ratificado y lo ratificaré cuantas veces sea necesario. Si me preguntan: “¿Pudo haber escrito en un cuaderno hace 10 años?”, por supuesto que sí. Pero no me acuerdo.

—Dentro de la autoevaluación, ¿el FA sondeó el sentimiento de la gente al insistir con una propuesta que a la mayoría le parece tan poco práctica, como una nueva Constitución?
Todavía no hemos hecho una evaluación exhaustiva. Sobre la Constitución, opté por reafirmarme en ese tema porque sí ha sido una demanda recogida en diversas regiones, no como un fin en sí mismo, pero sí como un medio para lograr cambios específicos. Por ejemplo, cuando se habla de lucha contra la corrupción, se necesita una reforma constitucional para tener procuradores autónomos, para la imprescriptibilidad, para la muerte civil del funcionario corrupto.

—¿No rechazan la posibilidad de que ello se logre con varias reformas constitucionales?
Todo depende de la correlación de fuerzas políticas, de la movilización ciudadana, porque sí aspiramos a que este tipo de debate movilice a la ciudadanía.

—¿Va a mejorar el Congreso?
Sí, no solo por el importante número de congresistas que hemos logrado poner. Más allá de discrepancias políticas, encuentro gente en otras bancadas con quienes podremos trabajar acuerdos.

—Con Yeni Vilcatoma podrán estar de acuerdo en las reformas para la lucha contra la corrupción.
[Ríe] Supongo que, por su experiencia previa, la señora Vilcatoma querrá que las procuradurías sean autónomas; pero estoy segura, que quede registrado, de que su bancada lo va a impedir. Estoy segurísima. La historia lo dirá, y la señora se dará cuenta de en qué lío se ha metido. Me preocupa la presencia abrumadora del fujimorismo en el Congreso. La tentación autoritaria, con los antecedentes que tiene, va a estar al acecho. Por eso, nos hemos reivindicado ya como una bancada de oposición firme y fiscalizadora.

—¿Qué les preocupa más: la tentación autoritaria del fujimorismo que reivindica un régimen corrupto; o el modelo económico que quieren cambiar y encarna PPK?
Todo eso nos preocupa, por eso nos vamos a constituir en oposición en cualquiera de los dos escenarios. No vamos a hacer pactos de gobierno ni nada por el estilo.

—Podría haber estos escenarios: fomentar el voto en blanco o viciado, dejar a militantes y simpatizantes que voten de acuerdo con su conciencia o alentar el voto por PPK.
Más allá del voto, lo que importa es el sentido del voto. Me queda claro que lo peor que podría pasarle al país es el retorno del fujimorismo. Dañaría nuestra memoria histórica que [sea elegida] la hija del dictador hoy encarcelado por violación de derechos humanos y por corrupción; que eso regrese, de ninguna manera. Y vamos a seguir en campaña contra eso, haciendo ver al pueblo peruano que no puede permitir que eso vuelva a ocurrir.

—¿Y en esa campaña de no a Keiko podría sentarse a conversar con PPK?
Un voto contra el fujimorismo no significa automáticamente un voto a favor del señor Kuczynski, de ninguna manera. Nuestra postura va a ser siempre de oposición en cualquiera de los dos escenarios. ¿Diálogo? Siempre estaremos dispuestos al diálogo. Dialogar no es pactar.

—En un diálogo se buscan coincidencias. ¿Las hay?
La legislación laboral que propone, de ninguna manera; desaparecer el Ministerio de Ambiente, de ninguna manera; bajar el IGV, me parece irresponsable. No seamos ingenuos. Es posible que, efectivamente, el señor Kuczynski firme una hoja de ruta, pero nada nos garantiza que lo que pueda ofrecer, y hasta ahora no ha ofrecido nada, lo vaya a cumplir.

—Veamos temas concretos. Pueden ponerse de acuerdo en elevar estándares ambientales, aunque es más difícil estar de acuerdo en una zonificación excluyente de la actividad minera.
Quienes estuvieron en este Parlamento bajo la batuta de Kuczynski no fueron defensores del medio ambiente, sino todo lo contrario. Una cosa es lo que se dice en el plan de gobierno, otra lo que se haría. No veo al señor Kuczynski defendiendo a comunidades víctimas de contaminación ambiental. Más bien lo veo cerca de intereses empresariales mineros.

—En la diversificación productiva hay una coincidencia.
Es un tema que hemos logrado instalar en el debate. Vamos a ver qué pasa.

—También coinciden en destinar el gas al mercado interno.
Que contrasta con sus propuestas anteriores cuando buscó privilegiar la entrega de nuestros recursos a empresas transnacionales que habían sido clientes suyos. Que cambie de opinión, enhorabuena.

—¿No cree que el electorado puede cansarse de una izquierda que se opone a priori a todo?
Oposición firme y fiscalizadora no significa decir no a todo. Es vigilancia y fiscalización. Hemos empezado por plantear una agenda que nos parece imprescindible e impostergable. Los otros candidatos ni se han pronunciado. La última propuesta del señor Kuczynski, ¿cuál ha sido? Darle arresto domiciliario al señor Fujimori. Esa ha sido su propuesta al país.

—En el tema de los derechos laborales, si se sienta a conversar con PPK, ¿qué le plantearía? ¿Una ley general del trabajo?
Entre otras cosas, sí. Hemos empezado a elaborar una para presentarla el 28 de julio como propuesta para el debate. El Parlamento, el Consejo Nacional del Trabajo y actores sindicales serán parte de ese debate.

—¿El FA dejaría a sus militantes en libertad para que voten por quien quieran?
Le aseguro que en toda nuestra militancia, el sentido del voto será contra el fujimontesinismo, eso lo damos por descontado. Vamos a tener un consejo nacional del FA en una semana y en otras semanas un congreso nacional. Ahí definiremos nuestra posición.

—Podría definirse entonces un “voten por”.
Así es, el sentido del voto. Pero puede ser “voten en contra”.

—Y ya que no se dio la segunda vuelta entre dos mujeres, como pedía Keiko Fujimori, ¿podría darse un diálogo?
Es más complicado, sería una decisión difícil, por lo que ella representa. No se trata de personas, se trata de lo que representan y lo que reivindican. Tenemos en nuestra lista de congresistas electos a Indira Huilca, la hija de Pedro Huilca, asesinado por el grupo Colina, cuyo autor mediato es el señor Fujimori. Mientras el fujimorismo no reconozca eso, no deslinde con eso, no pida perdón por eso, es bastante difícil dialogar.

—O sea, le piden al fujimorismo que haga un mea culpa por el grupo Colina.
Sí, se les ha planteado más de una vez. Miles de peruanos se movilizaron en las calles. ¿Cuál fue la respuesta? Decir que estaban manipulados por el oficialismo.

—A propósito, ¿en los últimos tiempos ha tenido algún encuentro con los Humala?
Desde que renuncié el 4 de junio del 2012 no he tenido ningún encuentro. Cada 28 de julio he visto al presidente dando su mensaje a la nación.

—Se dice que este resultado electoral es el mejor que tiene la izquierda desde Barrantes en 1985. ¿Lo reivindican?
Los diversos liderazgos en el FA reivindicamos esa tradición, pero también queremos construir nuestra tradición. Somos una nueva generación con planteamientos propios, mayor democracia, menos caudillismo, reconocimiento de la diversidad del país como su principal riqueza.

—¿Prefiere ser dirigente sin militancia en un partido?
Milito en un pequeño movimiento que se llama Sembrar.

—¿Se ha planteado la posibilidad de que Sembrar se fusione con Tierra y Libertad?
No, creo que es algo que vamos a hablar en los próximos eventos. Yo, de manera personal, me inclinaría a apostar por un verdadero frente donde puedan convivir en diversidad fuerzas con todos sus matices. Más allá de las militancias de cada uno de nosotros, que enriquecen el FA, hay que dejar atrás las lógicas verticalistas, caudillistas, dogmáticas.

—Usted no tiene una personalidad caudillista, pero Marco Arana parece que sí.
No, ha demostrado que más allá de su interés personal pone por delante al Frente Amplio y al país. Optó por poner a disposición del FA la inscripción que le había costado tanto.

—Pero él no es dueño de Tierra y Libertad.
Es su fundador y uno de sus principales líderes.

—En su organigrama ya no aparece como tal.
Entiendo que es parte de la dirección política nacional.

—¿Va a extrañar el Congreso?
No, porque voy a estar cerca, con una bancada importante con la que seguiré trabajando. En el FA hemos trabajado por institucionalizar nuestra educación política. Seguimos en campaña.

EL COMERCIO