Fico asume la difícil tarea de formar Gobierno en una Eslovaquia fragmentada

14572672584203Los resultados de las elecciones generales celebradas Eslovaquia confirman la pérdida de la mayoría absoluta del partido del primer ministro en funciones Robert Fico y una fragmentación del abanico político que dificultará la formación del gobierno que deberá asumir en cuatro meses la Presidencia de la Unión Europea.

Según los datos oficiales difundidos este domingo el Partido Socialdemócrata (SMER) de Fico, obtuvo el 28,3% de los votos, muy por debajo del 44% obtenido en 2012 y que le permitió gobernar una segunda legislatura con mayoría absoluta.

“Hemos sido el partido más votado y nos corresponde la tarea de formar Gobierno. Asumiremos este mandato con responsabilidad y abriremos vías de diálogo con el resto de las formaciones”, declaró Fico tras confirmarse la amarga victoria que le vaticinaban las encuestas y que le obligará, como mínimo, a buscar dos socios, un tripartido en el que estaría, como así dejo entrever el líder socialdemócrata durante la campaña el ultraconservador Partido Nacional Esolvaco (SNS), con el que ya gobernó en su primera legislatura (2006-2010)

El SMER comenzará las negociaciones inmediatamente, pero sin garantías de éxito, dado que la atomización del futuro Parlamento abre infinidad de variables en la aritmética, incluida la formación de una coalición a seis que aparte a Fico del Gobierno.

Es el objetivo, sin precedentes en el mundo, que según los analistas eslovacos intentarán alcanzar Libertad y Solidaridad (SaS), que con el 12,1% del escrutinio se convirtió en la segunda fuerza más votada, seguida del partido protesta Gente Corriente (OLaNO) con el 10,45%; los moderados eslovacos-húngaros del Most-Hid, con el 5,2%; el conservador Siet con el 5,7%, y los democristianos del Movimiento Cristiano-Demócrata (KDH) con el 5%.

Además de la enorme fragmentación política emanada de las urnas, la gran sorpresa de estas elecciones ha sido la entrada en el Parlamento unicameral eslovaco del Partido Popular Nuestra Eslovaquia (LSNS), surgido de una formación neonazi ilegalizada. Este partido, liderado por Marian Kotleba, acusado en reiteradas ocasiones de racismo y xenofobia, aunque nunca condenado, ha obtenido con su discurso el 8,3% de los votos.

El ministro de Asuntos Exteriores en funciones, Miroslav Lajcak, declaró respecto a la fuerte subida de la extrema derecha en Eslovaquia que “nadie puede alegrarse de la entrada en el Parlamento de fascistas”.

Los caballos de batalla electoral de LSNS fueron el odio a los gitanos y el rechazo absoluto a los refugiados, tema en el que prácticamente coinciden todos los partidos, incluido SMER y Fico, que construyó su campaña electoral bajo el tema “Nosotros protegemos Eslovaquia”.

Fico, que lleva atizando el miedo a la “islamización” de su país y de Europa que conllevan los refugiados desde que surgió la crisis, no sólo no ha acogido a ninguno, sino que ha recurrido, junto con el primer ministro húngaro, Viktor Orban, el sistema de cuotas obligatorias acortado en la UE.

La Presidencia semestral de la UE que asumirá Eslovaquia el próximo 1 de julio dará más resonancia al discurso anti-refugiados y anti-europeo que propaga Bratislava, y respaldan los países de su entorno.

Entre ellos y además de Hungría y Polonia, la República Checa, cuyo primer ministro, Bohuslav Sobotka ha sido el primero en felicitar a Fico por su victoria electoral , aunque, reconoció que “la división que habrá en nuevo Parlamento hará muy complicada su tarea de formar Gobierno”.

EL MUNDO