Los titiriteros del carnaval de Madrid salen de prisión tras ser acusados de enaltecimiento del terrorismo

furgon-titiriteros-ipermuy--620x349El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ha dejado en libertad con comparecencias diarias a los dos titiriteros encarcelados en sábado por apología del terrorismo. El magistrado asume así el cambio de criterio de la Fiscalía, que pidió modificar la prisión incondicional por libertad con medidas cauterales. Raúl García Pérez, de 34 años, y Alfonso Lázaro de la Torre, de 29, han dejado la cárcel han salido de la prisión de Soto del Real a las 17.45 horas.

En su auto el juez explica que el recurso presentado por la defensa de los investigados y la documental que consta ahora en las actuaciones permiten concluir que ha disminuido el riesgo de fuga que motivó aquella prisión, pues queda acreditado el arraigo personal que ambos tienen en España. El juez considera que con comparecencias diarias y la prohibición de abandonar el territorio nacional se reducen las posibilidades de que ambos intenten huir. A su juicio, también es «escaso el riesgo de reiteración delictiva». No obstante, a los dos titiriterosse les sigue imputando un delito de enaltecimiento del terrorismo.

A media mañana la Fiscalía de la Audiencia Nacional había solicitado la libertad provisional al esgrimir que ha disminuido el riesgo de que los dos artistas contratados por Manuela Carmena se fuguen y que no existe opción de que vuelvan a repetir los hechos investigados, puesto que «ha sido incautado judicialmente todo el material empleado» en la obra.

Aun así, el Ministerio Público solicitaba que se impusieran como medidas cautelares la retirada del pasaporte, la prohibición de salir de España y la obligación de comparecer ante el juzgado cada día.

La prisión provisional fue acordada por el magistrado Ismael Moreno, que se encontraba de guardia, después de la petición de la Fiscalía, una decisión que fue recurrida por los abogados de los titiriteros. Los letrados argumentaron que los hechos investigados no son delictivos, al comparar la representación con otras obras violentas como «Pesadilla en Elm Street» o «Rambo», y aseguraron que no había riesgo de fuga de los dos titiriteros.

La representación, llamada «La Bruja y don Cristóbal», una sátira según los protagonistas, reflejaba además el apuñalamiento de un monja y el ahorcamiento de un juez. Los padres de los niños llamaron a la Policía y los titiriteros fueron detenidos en Tetuán.

ABC