Chile reconoció en mapas oficiales la peruanidad del triángulo terrestre

37460_640Redactor: VÍCTOR ALVARADO

En el último, fechado en 1966, aparece claramente señalado el Punto Concordia como inicio de la Frontera Terrestre en la orilla del mar, en cuya adyacencia se encuentra esta porción del territorio peruano


Si bien es cierto que la Corte de La Haya ha establecido la frontera marítima entre Perú y Chile en base a una línea paralela que nace del punto en que el paralelo hace contacto con la línea de bajamar, distante un poco más de 200 metros, siguiendo la línea de la orilla del mar, del Punto Concordia, también es cierto, aunque la Corte no lo haya merituado correctamente, que este Punto Concordia fue aceptado y reconocido por la cartografía chilena desde el Tratado de Paz y Límites de 1929 hasta 1966 como inicio de la frontera terrestre entre los dos países, aunque después de esta fecha se hayan empeñado en presentar mapas con el inicio en el Hito Nº 1 y ya no en Concordia.

Para el ingeniero Marcos León, estudioso de la cartografía, autor de esta observación, cualquiera haya sido el curso de los acontecimientos, léase el fallo de La Haya que ha convalidado el despojo del litoral marino y el enclaustramiento de Tacna, Moquegua y sur de Arequipa dentro litorales de 20, 30 y 50 millas marinas, lo categórico y aplastante es que existe el reconocimiento chileno del Punto Concordia como punto de inicio de la frontera terrestre, lo cual es argumento jurídico valedero probatorio de la peruanidad del Triángulo Terrestre, que se encuentra adyacente al Punto Concordia, en territorio de Tacna.

Los vecinos del sur mantuvieron este reconocimiento del Punto Concordia como punto de partida de la Frontera Terrestre en sus mapas oficiales hasta 1966, pero en los años subsiguientes fueron corriendo el punto de partida hasta el Hito Nº 1, distante a 264.50 metros de distancia del Punto Concordia, con el propósito de legalizar el paralelo, cuyo reconocimiento lo habían impuesto capciosamente a través de los convenios pesqueros de 1952 y 1954, donde los peruanos fueron víctimas de una verdadera estafa.

ENCLAUSTRAMIENTO

La corrida del punto de inicio de la frontera desde el Punto Concordia hasta el Hito Nº1 y la aceptación del paralelo que pasa por este hito, significó en la práctica, por efecto de este paralelo, la mutilación de 7.7 has del territorio de Tacna, y el enclaustramiento de las provincias de Tacna, Moquegua y sur de Arequipa en litorales de 20, 30 y 50 millas, porque al final de estas se encontraba el paralelo, convertido en frontera marítima.

El reconocimiento chileno del Punto Concordia como punto de inicio de la frontera terrestre, fue hecho no de manera gratuita, sino en estricta sujeción al Tratado de Amistad Paz y Límites de Lima de 1929, firmado por los dos países, y de manera particular al “Acta Final de la Comisión de Límites con la descripción de los hitos colocados”de fecha 21 de julio de 1930, con las firmas de los delegados del Perú, Federico Basadre, y de Chile, Enrique Brieva.

Es bueno detenerse en este episodio y recordar que los integrantes de la comisión binacional no lograban ponerse de acuerdo sobre el punto de inicio de la frontera terrestre, en vista de lo cual llevaron el problema a las cancillerías de los dos países para que lo resuelvan.

TRATADO FRONTERIZO

Los representantes del Perú, embajador César Elguera, y de Chile, el canciller Manuel Barros Castañón, se pusieron de acuerdo en una serie de disposiciones que las remitieron a la comisión mixta el 28 de abril de 1930. Las instrucciones recibidas por los delegados fueron las siguientes:

“Punto inicial, en la costa, de la línea fronteriza. Para fijar este punto: Se medirán 10 km desde el primer puente del ferrocarril de Arica a La Paz sobre el río Lluta, en la dirección hacia el norte. En la Pampa de Escritos se trazará, hacia el Poniente, un arco de diez kilómetros de radio, cuyo centro estará en el indicado puente y que vaya a interceptar la orilla del mar, de modo que cualquier punto del arco, diste 10 kilómetros del referido puente del ferrocarril de Arica a La Paz sobre el río Lluta. Este punto de intersección del arco trazado, con la orilla del mar, será el inicial de la línea divisoria entre Chile y el Perú. Se colocará un hito en cualquier punto del arco, lo más próximo al mar posible (Hito 1)donde a quede cubierto de ser destruido por las aguas del océano”.

Mientras que en el mapa oficial chileno de 1966 aparece la línea de frontera iniciándose en la orilla del mar, léase desde el Punto Concordia, en el de 1989, los expansionistas chilenos aviesamente lo inician desde el Hito Nº 1, y luego en de l998, cuando ya estaban embarcados en la reedición una nueva usurpación que se añade a la que lanzaron en 1879-1883, introducen en el mapa la línea del paralelo partiendo desde el Hito 1 e ingresando a Tacna y luego al Océano Pacífico.

El resto es historia conocida, en el intertanto de estas fecha, el 23 de mayo de 1986, el canciller del Perú, Allan Wagner, envío a Santiago de Chile al embajador Juan Miguel Bákula en misión especial para persuadir al canciller chileno de la época, Jaime del Valle, durante el gobierno del dictador Augusto Pinochet, para entablar negociaciones dirigidas a suscribir un tratado marítimo entre los dos países.

LO RECUPERADO

Fue formalmente, el inicio de un largo proceso que concluyó el 27 de enero pasado con el fallo de la Corte Internacional de Justicia de la Haya, de convalidar el paralelo como frontera marítima únicamente hasta una distancia de 80 millas marinas y luego a partir de aquí la aplicación de una línea de equidistancia que reivindica para el Perú un total de 50,000 km2 de mar peruano, que permanecía hasta esta fecha en poder de los usurpadores chilenos.

En resumen, destaca León, existe contundente información probatoria del Punto Concordia como inicio de la frontera terrestre y de la peruanidad del Triángulo Terrestre de Tacna. “El Perú no debe ceder nunca más ni un centímetro cuadrado de territorio peruano”, dice.


El día que Ancón se salvó de la destrucción segura

El ingeniero Marcos León no es un profesional de la cartografía, pero sí un agudo observador de los mapas, a veces mejor que un cartógrafo, tanto que a él se le debe haber descubierto en el mapa del proyecto de la empresa Santa Sofía Puertos, desarrollado por el Grupo Romero y capitales chilenos, para la construcción de un terminal portuario en Ancón, que este no se encontraba a 2 km de distancia del balneario, sino a 1.200 km, lo cual fue determinante para la suspensión definitiva del proyecto.

De no haberse producido este destape de la verdadera distancia entre el balneario y el terminal, su construcción, proyectada en el 2010, hubiera significado la destrucción del balneario por la contaminación producto del atracadero de naves de gran tonelaje en su cercanía, la desaparición de la pesca artesanal, del deporte náutico, de su atractivo turístico, y de sus bondades para el descanso.

LA RAZÓN