Alfredo Torres: “Ollanta Humala parece jugar con escopeta de dos cañones”

screenshot.1CARLOS CASTILLO (ccastillo@peru21.com)
Se ha iniciado un nuevo año y Alfredo Torres comparte con Perú21 su análisis y reflexión sobre la coyuntura previa al fallo de La Haya y sobre las perspectivas para el 2016.

¿Cuáles son las perspectivas que se perciben en la población en cuanto a retos y amenazas en este 2014?
Lo que veo que hay un divorcio entre lo que la clase política está debatiendo y lo que le preocupa más a los ciudadanos. En el ámbito político hay un enrarecimiento del debate, hay una tremenda agresividad en los diferentes actores, denuncias, investigaciones, suspicacias. En cambio, a los ciudadanos les interesa que el país siga avanzando, que haya cada vez más empleo, que mejore la educación y esos temas no están en el debate. Cuando hay estas tensiones en las altas esferas se afecta la confianza de los inversionistas y, por lo tanto, eso afecta también el empleo y el crecimiento.

¿Ahí puede estar la explicación del descenso de la popularidad del presidente Humala y de los políticos en los últimos meses?
Claro, la población lo que quiere es ver a sus líderes trabajando en la solución de los problemas del país y uno de los problemas que más angustia a la ciudadanía es la inseguridad ciudadana y el principal agente para garantizar la seguridad es la policía y lo que se ve, y que nos han dicho, es que la policía está en una tremenda crisis, que afronta el escándalo de López Meneses y a un presidente que no ha estado dando la seguridad que ofreció. Negar que el tema de la seguridad ciudadana no es el más importante es algo que la población lo ha visto muy mal.

¿No se percibe el liderazgo del presidente en seguridad?
Exacto, y esa fue una de las principales razones por las que (Humala) fue elegido. Se le veía como una persona con formación militar que podía ayudar en ese campo.

¿Y en materia económica?
Por el lado económico, si bien el país ha seguido creciendo, la población siente que hay una desaceleración producto de una serie de mensajes confusos por parte del presidente con relación a la inversión. Mire los últimos días, la referencia a Conga como un proyecto intrascendente después de que él se compró el pleito durante el primer año. Que no lo haya logrado sacar adelante es una cosa, pero que ahora diga que es intrascendente es más grave. Hay muchas personas que están vinculadas a la actividad económica, no solo los empresarios, que saben que las empresas no pueden avanzar más rápido por una serie de trabas para sacar sus productos adelante.

¿Qué le falta al gobierno?
Falta un compromiso más claro del gobierno a favor de limpiar las trabas y reducir la tramitología. La referencia de Conga ha sido un error y creo que se contradice con expresiones a favor de las inversiones que el propio presidente ha señalado a lo largo del año. A veces estas declaraciones altisonantes confunden. Se requiere que el gobierno ponga mucha más atención en generar confianza y facilitar los procesos de inversión.

¿Y evitar el doble discurso?
Claro, porque ese doble discurso genera desconfianza, incluso en el tema de la prensa porque los empresarios ven que hay grupos que crecen, que tienen éxito y eso le parece una vergüenza al presidente, entonces desconcierta. Lo mismo pasa en educación y la actitud que muestra es que está mal que se invierta. Son mensajes que al empresariado le preocupa porque se pregunta: ¿Mañana me pasará a mí lo que hoy les pasa a ellos? Crea un temor innecesario.

¿La agresión y enfrentamiento político favorece el clima de confianza que se requiere en el país?
En lo absoluto y creo que el más afectado es el propio gobierno porque, al final, la historia va a juzgar al gobierno por sus resultados y cuando el presidente busca la confrontación con la oposición o con la prensa lo único que está haciendo es poner trabas a su propio éxito . Debería ser el primer interesado en buscar el diálogo con las fuerzas de oposición y con la sociedad civil.

¿Por qué cree que existe esta aprente predisposición del presidente de pelearse con todo el mundo?
Quizás es un tema que tiene que ver con su formación tanto militar como familiar.

¿Es demasiado desconfiando?
Es una persona que tal vez ha desarrollado mucha desconfianza. Quizás sea un tema de carácter, no se acostumbra a las críticas que, en política, es cosa de todos los días aunque esas críticas puedan ser injustas y exageradas, pero los políticos saben que eso es así y tienen que vivir con eso.

¿Es intolerante?
Así es, todo esto lo lleva a una posición de intolerancia y creo que esos son los problemas que lo afecta. En cambio, yo veo un futuro diferente en Nadine Heredia. Si bien ellos trabajan en pareja, la actitud que ella tiene frente a la opinión pública revela que ella sí tiene mayor tolerancia y flexibilidad para manejar las críticas.

El presidente acostumbra echarle la culpa a la prensa por su continua baja de popularidad. ¿Pueden los medios ser responsables de la caída de la popularidad como cree el mandatario?
Los medios tienen que ser críticos por naturaleza. Lamentablemente las malas noticias venden más que las buenas, pero esto no es solo en el Perú sino es universal y lo saben los políticos. Es posible que si la población ve a su líder trabajando se puede tener mejores niveles de aprobación. Al presidente lo que debería preocuparle no es la aprobación mensual sino la evaluación general de su gobierno.

Hay muchos que creen que el presidente sabe mucho más del caso López Meneses, ¿de qué va a depender de que pueda revertirse esa percepción en la ciudadanía?
Que logre conocerse la verdad y si la verdad es que hubo algún grado de vinculación entre Palacio de Gobierno y López Meneses va a tener un costo político y lo único que podría hacerse, dependiendo del grado de vinculación, sería las disculpas del caso, pero me parece que la actitud que tiene el presidente lo único que hace es confirmar que algún grado de relación ha habido. Lamentablemente, la gente se queda con esa sensación.

Hay muchas críticas a Humala por no hacer más cambios en el gabinete ministerial.
Hay algunos ministros que cumplen una función que al presidente le resulta útil. Ahí está el caso concreto del ministro Cateriano, pues parece que el presidente está bastante conforme con el rol que cumple de confrontarse continuamente con la oposición. Parece que esa es su misión, más allá del rol y la cartera, hay un rol político que está jugando Cateriano y que es lo contrario al papel que cumplen otros ministros que tienen un rol más de conciliación y concertación con las fuerzas políticas para lograr el desarrollo de sus carteras.

¿Pero eso no es riesgoso?
Si pues, creo que se debería seguir un camino de diálogo y concertación en todos los sectores más que un camino de confrontación. Parecería que el gobierno está jugando con la escopeta de dos cañones. Por un lado tiene a algunos ministros tratando de concertar y por otro lado tiene a otros ministros en la confrontación.

¿Facilitaría para el clima previo al fallo de La Haya que el presidente haga algunos cambios en el gabinete?
El fallo de La Haya es una gran oportunidad para el gobierno que ojalá la aproveche para reconciliar al país porque es muy poco saludable el clima de confrontación que hay hoy y debería ser una oportunidad para reducir el nivel de tensión con la oposición y recuperar la confianza de los inversionistas y de la opinión pública, y unos cuantos cambios en el gabinete podría ayudar. Hay ministros que están haciendo buen trabajo, pero se requieren algunos cambios simbólicos que podrían ayudar a ese proceso de recuperación del consenso.

¿Estamos pecando de triunfalismo frente a La Haya?
Sí, hay un riesgo de triunfalismo, pero es probable que algo se gane. No creo que sea un fallo negativo para el Perú. Lo ideal sería un fallo que sea fácilmente aceptado por las dos partes. No soy un especialista, pero creo que no será un fallo extremista.

¿Cree que un sector de la población peruana pueda fomentar un debate en torno a no aceptar el fallo?
No, en lo absoluto. En todo caso, ese problema podría darse más en Chile, pero yo no veo que haya en la población de ambos países una actitud de salir a protestar. Al contrario, en la frontera se ve una esperanza de que esto salga bien.

Frente a un panorama político enrarecido con un expresidente preso, con otros dos investigados y con el actual mandatario que no puede salir del problema López Meneses, ¿cómo se le presenta al Perú el panorama para los próximos dos años?
En el primer momento, que serán las elecciones municipales y regionales, se percibe que, otra vez, los partidos nacionales van a terminar muy débiles, tal vez ni se presenten, así que vamos a tener, nuevamente, muchísimos líderes locales que ganen. Esa es una tendencia que se ha venido presentando y no hay ningún motivo para que esto cambie porque no ha habido ninguna mejora a nivel de los partidos.

¿Y para el 2016?
Bueno, nuevamente vamos a girar alrededor de ciertas figuras. Hasta el momento las encuestas tienen a Keiko Fujimori en el primer lugar, lo cual no es ninguna garantía porque a estas alturas, hace cinco años, Castañeda iba primero y terminó quinto. En todo caso a favor del fujimorismo se puede decir que tienen una fortaleza mayor. Yo diría que hoy es el movimiento con mayor arraigo nacional y lo tiene principalmente en el interior, y esto le puede permitir tener asegurado su pase a la segunda vuelta. Incluso, podría estar recibiendo a algunos electores que votaron por Humala y que ahora están decepcionados.

¿Contra quién?
Esa es la gran duda. Hasta este momento el segundo está entre Pedro Pablo Kuczynski, que tiene el voto bastante consolidado de las clases media-urbanas que podría repetir, si trabaja bien, su 20%, o podría ser que Alan García, quien tiene un talento político fuera de serie, pero no la va a tener nada fácil porque su imagen está bastante desdibujada. Todas las investigaciones de la megacomisión puede que no lleguen a instancias judiciales, pero sí han mellado su imagen en términos de corrupción. García es un hombre muy ingenioso y podría desarrollar la misma estrategia que utilizó contra Lourdes Flores, es decir, debilitar a PPKcomo el ‘candidato de los ricos’ y él presentarse como candidato de centro. Tiene la ventaja de poder mostrar obras y tiene una buena memoria y podrá mencionar una por una. Fuera de ellos, no se ve otro candidato con posibilidades.

TENGA EN CUENTA

– ¿No hay posibilidad de un outsider para el 2016?
Siempre queda pendiente la figura de un outsider, pero esa figura, hasta el momento, no se está configurando.

– ¿Algunos ven a Gastón Acurio como el outsider?
Acurio podría ser esa figura pero no parece decidido a hacer el trabajo político. Un outsider tiene que hacer una campaña, la elección no le cae del cielo. Un outsider para el 2016 ya debería estar trabajando.

APUESTA POR NADINE

– ¿Le favorece a Nadine Heredia haber asumido la presidencia del Partido Nacionalista? Creo que sí, me parece que es una jugada arriesgada. Está avanzando hacia una posición más política y participará en el debate con mayor fuerza y no con un simple comentario al paso. Si ese es el camino escogido, eso la obliga a ser muy escrupulosa en el uso de los recursos públicos y ya no puede aparecer al lado de ministros.

– ¿Ya no podrá decir: “mis ministros”? Tendrá que cambiar de actitud. El líder de un partido siempre llega a ser el candidato presidencial. Ese es el problema que tendrá que afrontar el gobierno, la gente no le cree que no va a ser candidata y, adicionalmente, no tienen otro candidato.

– ¿Será candidata? Soy de los que cree que ella es lo suficientemente inteligente como para no destruir su futuro político violando una ley. Muchas personas, como Mario Vargas LLosa, la condenarían si postulara en el 2016. He hecho apuestas de que (Heredia) no postulará y ojalá no las pierda.

Perú 21