Intrigas de inteligencia, sauna de regalo

Publicado: Sábado 07 de diciembre del 2013 | Política | Imprimir | Compartir

Cómo López Meneses controló la inteligencia del Ejército, y manejó por lo menos a un comandante general.

Intrigas de inteligencia, sauna de regaloOperador Óscar López Meneses entraba y salía del Pentagonito como Pedro en su casa desde el gobierno de García.

(N de R: En un artículo de investigación publicado por el portal de IDL-Reporteros, el periodista Gustavo Gorriti reveló ayer que las vinculaciones del exoperador de Vladimiro Montesinos, Óscar López Meneses con el Estado peruano, datan del gobierno anterior, a través del general EP Paul Da Silva. Reproducimos en su integridad el mencionado reportaje del periodista Gorriti por ser de interés público y gran valor periodístico.)

 

Si la estratagema es el conjunto de ardides, engaños ingeniosos y emboscadas mediante los cuales se aplica eficazmente una estrategia, el repertorio de trucos de Óscar López Meneses le sirvió igual de bien bajo un régimen democrático que cuando los aplicó por primera vez en los 90, bajo el patronazgo y protección de Vladimiro Montesinos.

La técnica de Montesinos para penetrar el Estado y controlarlo desde dentro le funcionó por lo menos tres veces. Consistía, en resumen, en convertirse en asesor de quien estuviera en un puesto de gran importancia, por encima de sus capacidades pero por debajo de sus ambiciones. Así, Montesinos logró acceso a las informaciones y el poder del general Mercado Jarrín, primero; del fiscal de la Nación Hugo Denegri después; y del candidato presidencial Alberto Fujimori, por último.

En cuanto al trabajo previo, que le permitiera fuentes de influencia y poder, Montesinos se concentró especialmente en dos ámbitos: los servicios de inteligencia y el Poder Judicial.

Su discípulo, López Meneses, utilizó buena parte de ese sistema en los 90, para más modestos objetivos. Pero luego en la trayectoria de la cárcel al pináculo de influencia en instituciones de importancia estratégica, le ganó, sin embargo, a Montesinos. A este le tomó 10 años volver al poder (como asesor de Denegri) luego de salir de la cárcel en los 70 del siglo pasado.

En cambio, como se ve en la nota “De la cárcel al Pentagonito”, apenas tres años después de salir en libertad, ya López Meneses se encontraba al lado del nuevo comandante general del Ejército, general EP Paul Da Silva. López Meneses había hecho un intenso lobby para conseguir dicho nombramiento, que fue coronado exitosamente por la disposición de García.

En cuanto Da Silva asumió la Comandancia General, López Meneses tuvo acceso irrestricto a todo nivel del Pentagonito, especialmente la Comandancia General.

Cambios y pases al retiro
Da Silva resultó cualquier cosa menos un comandante general activo. A López Meneses, en cambio, le sobró actividad. Como suele suceder en el Ejército con quien tiene llegada e influencia (y nadie en los niveles altos del Ejército ignoraba que la de López Meneses era decisiva), no le faltó generales obsecuentes, aunque, como veremos, hubo algunos que se resistieron a su influencia.

Uno que estuvo cerca de él fue el general EP Leonidas Dupont, cuya participación en el notorio caso del robo de madera en Lobitos, determinó una investigación exhaustiva por la Inspectoría General del Ejército, a través del general EP Jorge Chávez Cresta, que encontró una grave responsabilidad en Dupont.

Antes de concluir su gestión como comandante general del Ejército, a fines de 2010, el general Otto Guibovich pidió invitar al retiro a Dupont. Pero, cuando salió Guibovich y entró Da Silva con López Meneses al lado, se canceló el pase al retiro de Dupont. Quien sí fue retirado expeditivamente fue el general Chávez Cresta. El mensaje quedó claro.

Sauna gratis
Una de las iniciativas que tomó López Meneses para mantener contento a Da Silva, fue proponer la construcción de un sauna (un spa, en buena cuenta) para generales dentro del Pentagonito, junto al gimnasio de oficiales.

¿Cómo lo financió? A través del presidente del gobierno regional del Callao, Félix Moreno, según fuentes con conocimiento cercano de causa. De acuerdo con otras fuentes, López Meneses se relacionó con Moreno a través de un empresario que ha tenido varios negocios con ese gobierno regional.

IDL-R intentó repetidamente entrevistar a Moreno, pero solo consiguió hablar con un funcionario de la oficina de “imagen”, que prometió hablar con el presidente regional y devolver la llamada, cosa que no hizo.

El empresario, en cambio, se comprometió a hablar sobre el tema a su regreso de Florida la próxima semana. IDL-R actualizará esta nota con sus declaraciones.

Asimismo, IDL-R ha pedido al ministro de Defensa, Pedro Cateriano, la información sobre el proceso de decisión, convenios, costos, equipamiento, funciones y fotografías del spa. Al cierre de esta edición, se recibió una respuesta de la Comandancia General del Ejército, que, como es evidente, no responde nada y es, más bien, un insulto a la inteligencia.

Está claro que el propósito de López Meneses no fue entrar en el negocio de saunas y baños turcos. Su objetivo central fue lograr el control de la inteligencia militar.

La Primera