Calatrava, condenado a pagar 3 millones por fallos en Oviedo

screenshot.13El titular del Juzgado de Primera Instancia número 10 de Oviedo, Pablo Martínez-Hombre, ha condenado al arquitecto Santiago Calatrava a pagar 3,27 millones de euros a la promotora Jovellanos XXI por los fallos detectados en la ejecución de la obra del Palacio de Congresos de Oviedo.

El fallo, contra el que cabe recurso de apelación, fija el total de la indemnización en 10,55 millones de euros, cantidad a la que descuenta los 7,28 millones de euros que la empresa adeudaba a Calatrava en honorarios, por lo que el arquitecto es condenado a pagar la diferencia entre ambas cantidades.

De este modo sentencia no es tampoco favorable del todo para la promotora y rechaza varias de las cuestiones planteadas por Jovellanos XXI —que reclamaba a Calatrava más de 25 millones de euros por incumplimientos y daños en el juicio celebrado por la demanda cruzada entre ambas partes—, aunque sí admite una serie de fallos en la ejecución de la obra.

Entre ellos señala la inversión adicional de 6,95 millones de euros que tuvo que afrontar la empresa para dotar de movilidad a la cubierta del edificio, y que finalmente quedó fija por problemas técnicos, así como los 3,46 millones que tuvo que costear para reparar la obra tras el derrumbe en 2006 de una parte del encofrado, y otros 140.000 en otras reparaciones. Sobre las “importantes desviaciones presupuestarias” denunciadas por Jovellanos XXI, sin embargo, el magistrado precisa que no era función del arquitecto valenciano controlar el gasto.
De este modo Jovellanos XXI se ve obligada a reconocer su deuda de 7,28 millones de euros con el arquitecto y el arquitecto a pagar 10,55 millones en concepto de indemnización, por lo que el desembolso que le exige la Justica asciende a la diferencia y se queda en 3,27 millones.
El que se cierra momentáneamente de esta manera es el segundo culebrón judicial que protagoniza el imponente inmueble ovetense. El primero lo perdió el propio arquitecto después del derrumbe en 2006 de una parte de la estructura. El valenciano, su estudio Hoc Signo Vinces, una promotora y una subcontrata tuvieron que pagar a Allianz 3,5 millones de euros.
En esta ocasión Calatrava también denunció a Jovellanos XXI, a la que reclamaba el pago de 7,28 millones de euros en concepto de honorarios establecidos en el acuerdo firmado en diciembre de 2009, que establecía el pago de 9,28 millones, de los cuales dos millones se entregaban en el momento de la firma.
La sentencia hace referencia a la jurisprudencia del Tribunal Supremo, que precisa que “la excepción de contrato no cumplido adecuadamente está condicionado a que los defectos de la obra sean de cierta importancia o transcendencia en relación con la finalidad perseguida”.
No será la última vez que Calatrava pase por los tribunales. El arquitecto español y otros tres ingenierosse verán las caras con la justicia italiana el próximo noviembre. La razón, el “daño” que han hecho al erario público transalpino, según su Tribunal de Cuentas, con su famoso puente sobre el Gran Canal de Venecia. Y la intención, que lo reparen. La justicia italiana le reclama a Calatrava 1.078.000 euros y más de 1.700.000 a cada uno de los responsables “únicos” de la dirección de los trabajos, Roberto Scibilia y Roberto Casarin.