Las armas de la mentira

screenshot.14Publicado: Jueves 18 de octubre del 2007 | Columna del Director | Imprimir | Compartir | 174 Lecturas

 

Las armas de la mentira

Stephen Johnson, subsecretario adjunto del Departamento de Defensa para América Latina, aseguró ayer que Washington teme que recientes compras militares del gobierno deVenezuela provoquen una carrera armamentista en nuestra región.

 

Si Estados Unidos se preocupara realmente de carrera armamentista deberí­a mirar a Chile, no aVenezuelaChile, un paí­s de 15 millones de habitantes, encabeza el í­ndice de gastos en armas en AmÉrica Latina: un promedio de 2,800 millones de dólares anuales. Brasil, que tiene 187 millones de habitantes, sólo gasta anualmente 1,342 millones de dólares.

Chile es, de lejos, el paí­s latinoamericano que compra más armas, y que suele adquirir las más modernas y mortí­feras.

Las Fuerzas Armadas Chilenas tienen una fuente de ingresos cuantiosa y libre de toda fiscalización delCongreso Chileno: la Ley Reservada del Cobre, que obliga a la estatal Corporación del Cobre (CODELCO) a entregar el 10% de los ingresos provenientes de las ventas del metal rojo. Este año 2007, esa sola venta dará al EjÉrcito, la Marina, la Fuerza AÉrea y la Gendarmerí­a Chilenas 1,400 millones de dólares.

Chile agrega a eso una cantidad igual proveniente del Presupuesto General del paí­s, lo cual revela la consistente polí­tica armamentista del Gobierno Chileno.

Chile compra armas a diestra y siniestra: Estados Unidos, Alemania, Holanda, España son algunos de sus abastecedores de aviones, submarinos, fragatas, tanques. No es sólo cuestión de cantidad y modernidad, sino tambiÉn de ubicación de las armas compradas. Por ejemplo, los aviones F-16 CD Block 50 y los 100 tanques pesados Leopard II comprados a Alemania están cerca de la frontera del Perú.

Michael Radseck, del Instituto de Estudios Globales y Regionales de Hamburgo, Alemania, explica que la espiral armamentista latinoamericana ¡se mantendrá dentro de unos lí­mites por el simple hecho de que, salvo Chile y Venezuela, los demás paí­ses de la región no tienen dinero para gastar en armas. Pero enPerú se sienten amenazados!.

La diferencia entre Chile y Venezuela es que el primero tiene ambiciones territoriales y marí­timas no sólo frente al Perú, y que cuenta con el apoyo de Estados Unidos. En cambio, Venezuela, se ve acosada por presiones estadounidenses respecto a sus compras de armas. Washington bloqueó un contrato deVenezuela con Israel por 100 millones de dólares para modernizar los F-16 venezolanos así­ como la adquisición venezolana en España y Brasil de aviones de transporte y de ataque a tierra. En 2006, Washington declaró un embargo de armas hacia Venezuela.

A pesar de eso, Washington dice tener miedo de las compras venezolanas. Las de Chile no le alteran los nervios.