Escenas contemporáneas

screenshot.14Publicado: Jueves 12 de julio del 2007 | Columna del Director | Imprimir | Compartir | 168 Lecturas

 

Escenas contemporáneas

Dos hechos marcaron la jornada de ayer en elPerú. En primer lugar las manifestaciones masivas que exigieron cambio de rumbo económico; respeto y restauración de derechos laborales, incluido el derecho de huelga, en particular de los maestros; rechazo al TLC antiagrario y cumpli­miento de promesas electorales.
El otro acontecimiento fue la decisión del juezChileno Orlando ílvarez de considerar insuficientes para una extradición las pruebas contra el violador sistemático de
 derechos humanos y ladrón de siete suelas Alberto FujimoriFujimori.

 

El hombre que se fingió pe­ruano tiene, sin embargo, un extraño parecido sanguinario con Augusto Pinochet, el general que asaltó el poder en Chile con ayuda directa del gobierno de Washington y la participación activa del entonces secretario de Estado Henry Kissinger. La semejanza es que ambos fueron represores despiadados y ladrones sin freno. Y, además, atentos y Seguros servidores del imperio yanqui.

Esto nos recuerda una broma aleccionadora. Alguien pregunta: ¿Por quÉ en Estados Unidos no hay golpesmilitares? La respuesta es: Porque en Washington no hay embajada norteamericana.

Volvamos al hecho fundamental. El primer dí­a del paro agrario y la movilización a escala nacional de la CGTP, que incluyó la manifestación más gigantesca que se haya visto en dÉcadas, han coincidido con demandas diversas, enarboladas por masas fogosas en costa, sierra y selva. Entre sus rasgos históricos figura la unidad de la ciudad y el campo.

En conjunto, esos movimientos demostraron que el de Alan Garcí­a es un rÉgimen vastamente impopular. Incluso en Lima, que en las elecciones de 2006 fue baluarte de la derecha coligada con el APRA, ha empezado ya su caí­da: 41,3% de aprobación contra 49,9% de desaprobación, según encuesta de la Universidad de Lima, rea­lizada los dí­as 7 y 8 de julio. El sondeo indica una caí­da de once puntos en un solo mes.

Nota descollante de las últimas 24 horas es la creciente unidad de los movimientos sociales y de las fuerzas de izquierda.

Lo que falta es la constitución de algún órgano de coordinación entre las organizaciones concurrentes, a fin de plantear con mayor vigor las demandas que el gobierno va a atender sólo si se lo impone una fuerza compacta, con una estrategia y una táctica unificadas, y con un arte operativo que incluya concordancias programáticas y cronológicas. Los movimientos de estos dí­as demuestran que eso es posible.

En la acera opuesta, la del gobierno, habrá que ver si, despuÉs del torrente popular de estos dí­as !“el de ayer en la Plaza San Martí­n, en especial!“, depone su soberbia y acepta discutir con los sectores en lucha. Para reconocer derechos conculcados y conquistas pisoteadas.