FIPO – 408

LA CREACION DEL FILÓSOFO

Martin Luther King, Jr. (1929-1968) Nacido en el seno de una familia de clase media de Atlanta, Georgia, Martin Lut­her King, Jr. siguió los pasos de su padre en el ministerio bautista. Creció en una fami­lia que-le enseñó que “el amor era fundamental” y le infundió una visión optimis­ta de la vida y la posibilidad del cambio. La tradición de de­rechos civiles que llegó a di­rigir erifatizaba la protesta pacífica como la forma de al­canzar derechos y libertades iguales para los afroestadou-nidenses. Después de haber obtenido un doctorado de la Universidad de Boston, King fungía como pastor en su primera iglesia de Montgo­mery, Alabama, cuando Rosa Parks se negó a ceder el asiento a un blanco; él se convirtió en líder del boi­cot contra los autobuses en Montgomery, que se organi­zó a partir del incidente (1955-1956). Las protestas continuaron, llevaron a mar­chas en pro de la libertad y, finalmente, a la gran marcha de Washington en junio de 1963. Fue en esa ocasión cuando pronunció su célebre discurso “I have a dream”, que exigía justicia para los estadounidenses de ascen­dencia africana. Nombrado por la revista Time el “hom­bre del año” (el primer afroestadounidense en reci­bir esa distinción) en 1963, también se hizo acreedor al Premio Nobel de la Paz (fue el más joven en haberlo reci­bido) un año más tarde. Fue asesinado en abril de 1968, mientras estaba en el balcón de un motel.

conversión psíquica

prescripción de Malcom X para los afroestadouni-denses que dicta una sus­titución de los estándares blancos de belleza, éxito y otros parecidos por los es­tándares que los negros han definido

El argumento de Douglass es de tipo asimilacionista. Su creencia en que todos los estadounidenses tenían los derechos naturales que prometía la Declara­ción de Independencia, no le permitía renunciar a ellos al emigrar a otro país. En cambio, se vahó del gran fundamento moral e hizo hincapié en lo que nombró persuasión moral, al invitar a todos a realizar un análisis racional la naturaleza hu­mana y los derechos inherentes a ésta. En este aspecto, su método era igual al de Rawls.

Delany estaba de acuerdo en que la esclavitud era moralmente incorrecta, pero dudaba que pudiera persuadirse a los esclavistas a terminar con ella. Con el objeto de lograr su propósito del poder negro, pudo vislumbrar sólo una po­sibilidad: interponer tanta distancia como fuera posible entre los afroestadoüni-denses y sus opresores, y encontrar un lugar en el que ya hubiera una pobla­ción negra nativa y recursos naturales necesarios para establecer un capitalismo negro. La solución separatista no era de su agrado, pero era una solución prác­tica para lo que consideraba una situación insostenible.42 Su método es muy si­milar al defendido por Nozick.

En el siguiente siglo, este dilema todavía no resuelto se expresará de nuevo en voz de dos elocuentes escritores y oradores: Martin Luther King, Jr. y Malcom X. Las tensiones entre el asimilacionismo y el separatismo continúan aparecien­do en la filosofía social contemporánea.

Un enfoque del siglo xx:

CornelWest, Malcom X y Martin Luther King, Jr.

En el último capítulo de su libro Race Matters, aparecido en 1993 (publicado en el primer aniversario de la absolución de los cuatro policías blancos acusados de golpear al automovilista Rodney King), el filósofo estadounidense Cornel West analiza a “Malcom X y la furia negra”. En el siglo xx, la tendencia asimilacionis­ta en la filosofía social afroestadounidense está representada por Martin Luther King. Jr. y la NAACP, en tanto que la tradición separatista se refleja en la vida y obra de Malcom X. Lo que este último defendía era una conversión psíquica, mediante la cual los negros se “afirmarían a sí mismos como seres humanos y ya no percibirían su cuerpo, mente y alma a través de la perspectiva de los blan­cos; asimismo, se creerían capaces de tomar el control de sus propio destino”.43

West sugiere que puede percibirse con facilidad la devaluación que los es­tadounidenses blancos hacen de la raza negra al observar los cambios faciales de Michael Jackson. Aunque Jackson tal vez está luchando por conseguir un es­tatus que no sea de blanco ni de negro, West cree que su nueva cara refleja una “autovaloración basada en un estándar blanco”.44 Ésta es la versión moderna de lo que Du Bois llamó conciencia dual, que es observarse uno mismo a través de los ojos del otro, en este caso, de la sociedad blanca, y es sobre todo un pro­blema de los profesionales negros, como Jackson, que viven entre ambos mun­dos y no son aceptados del todo en ninguno de los dos.

Las ideas expuestas por Malcolm X y Martin Luther King, Jr. reflejan las di­ferencias existentes entre Delany y Douglass en el siglo xrx. Al igual que Delany, Malcolm X era profundamente pesimista respecto a la posibilidad de que los es­tadounidenses blancos se despojaran de su racismo, por lo que su solución era una especie de separación cultural al interior de Estados Unidos. Los espacios negros (redes y grupos en “donde florecieran la comunidad negra, la humani-