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man tener conexiones genealógicas. Du Bois no sólo esperaba que se terminara la injusticia que habían sufrido los afroesta­dounidenses, sino que también se conservaran los valores y las tradiciones culturales que los mantenían unidos como raza y que, según su parecer, enriquecerían a la cultura dominante. -El debate en tomo al separatismo y a la asimilación tomó forma durante el siglo xrx. Ahora veamos la manera en que dos pensadores clave llegaron a sus puntos de vista respecto a la mejor forma de lograr la justicia para los afroestadounidenses.

¿Acaso la justicia era una po­sibilidad para los afroesta­dounidenses que vivían en Estados Unidos durante el siglo xrx?

Martín Delany y Frederick Dou­glass, debate entre la asimilación y el separatismo, de “For the Love of WisdomVUtilizada con autorización del Howard Community College.

Debate del siglo xlx: Martin Delany y Frederick Douglass

Martin Delany, autor del libro The Condition, Elevation, Emigration, andDestiny of the Colorea People qfthe United States [La condición, elevación, migración y destino de la gente de color de Estados Unidos], argumentaba que los “hombres ubres ilustrados” y los “aventureros negros” debían emigrar de Estados Unidos hacia la costa oeste de África, en donde fundarían una poderosa nación negra.38 Pensaba que los africanos habían sido esclavizados por los capitalistas europeos de Estados Unidos porque ni los indígenas estadounidenses (desacostumbrados al trabajo forzado) ni los europeos blancos de las clases bajas (que no eran lo suficientemente “extranjeros” para ser explotados al máximo) resultaban adecua­dos. Una clase esclavizada tenía que ser apta para resistir las penurias del traba­jo y parecer lo suficientemente “extranjera” para que sus amos no simpatizaran con ella, a fin de hacer esta explotación aceptable.

Una vez que se hubo producido este ajuste mental y que los europeos se sintieron más tranquilos por esclavizar a los africanos, Delany creía, se había es­fumado toda esperanza de granjearse su simpatía y recibir justicia-, sólo un nuevo país podría proporcionar un nuevo comienzo para los afroestadounidenses. Aunque, al principio, Delany los había exhortado a emigrar hacia México o Su-damérica, pues creía que el continente americano era su “hogar” en un sentido vital, a la larga abandonó esta idea en favor de un nueyo Estado en África, para poner la mayor distancia posible entre los “aventureros negros” y los capitalistas europeos. A final de cuentas, creía, un Estado negro capitalista y poderoso po­dría ganarse el respeto de los angloamericanos.39

Delany fue un precursor de la defensa del poder negro, y el separatismo representaba para él un paso necesario en la senda que conduce a esta meta. Escogió África no por el papel sentimental que podía desempeñar como patria o suelo natal, sino por sus “recursos mineros, agrícolas y comerciales” y por la distancia que mediaba de un Estados Unidos esclavista. Debido a que los escla­vos no podían acompañar a Delany, y a que los hombres libres se mostraban muy renuentes a hacerlo, la otra gran ventaja de África era que ya estaba llena de negros. Desde el punto de vista de Delany, el poder negro sólo sería posible dentro de una nación negra ya existente; asimismo; unos cuantos emigrantes con una gran visión serían capaces de convencer a otros para que la aceptaran.

Frederick Douglass, amigo de Martin Delany y dueño de un periódico abo­licionista, no estaba de acuerdo en que la emigración era la única respuesta a la evidente falta de justicia que

recibían los afroestadounidenses. Al tomar en serio la teoría de John Locke respecto a los derechos naturales (revisa el capítulo 8),

poder negro movimien­to que tiene como fin alcanzar poder legal, económico y social para los afroestadounidenses y todas las personas negras