FIPO – 399

 


Figura 9.1 La posición original de rawls Si desconociéramos el lugar que habríamos de ocupar en la sociedad, es más probable que construyéramos una sociedad que fuera justa para todos.
la creacion del filósofo

rar un mundo que nos resulta agradable, pero que sea insensible a las necesida­des de otros. Los propietarios de esclavos del Sur estadounidense creyeron que su sistema funcionaba en el mejor de los intereses de cada uno de los involucrados; por supuesto que los esclavos, cuando tuvieron oportunidad de hablar, narraron una historia muy distinta que sorprendió y confundió a sus anteriores “amos”. Tal vez, incluso, si hacemos un esfuerzo adicional para ser sensibles a las necesidades de aquellos que pasan por la vida provistos con distinto equipo, aun así pasemos por alto los detalles cruciales que establecen la diferencia para alguien más.

Por tanto, los principios de justicia del sistema de Rawls son “aquellos en que las personas racionales, preocupadas por impulsar sus intereses, consenti­rían en tanto que iguales, cuando no se sabe que nadie es beneficiado u obstacu­lizado por contingencias sociales y naturales”.29 Bajo estas condiciones y actuado bajo el velo de ignorancia, los individuos serían capaces de crear en verdad una sociedad justa, una en la que los principios de justedad o equidad de Rawls se satisficieran.

Teoría del derecho: Robert Nozick

Robert Nozick, colega de Rawls en Harvard, está de acuerdo en la aplicación de la justicia, pero formula sólidos cuestionamientos al papel desempeñado por el Es­tado en su procuración. Si recuerdas la terminología del capítulo 8, resulta que Nozick está muy cerca del anarquismo al argumentar que sólo es justificable la existencia de un Estado mínimo. Menciona, en el prefacio de Anarchy, State, and Utopia [Anarquía, Estado y Utopía}: “Los individuos tienen derechos y hay cosas que ninguna persona o grupo puede hacerles (sin violar esos derechos). Esos de­rechos son tan fuertes y de tan vasto alcance que hacen surgir la pregunta de lo que pueden hacer el Estado y sus funcionarios, si es que pueden hacer algo.”30

Nozick cree que quizás el Estado pueda legitimar el uso del poder para pro­teger a los ciudadanos en contra de la fuerza, el robo y el fraude, pero insiste en que “el Estado quizá no pueda utilizar su aparato coercitivo para hacer que algunos ciudadanos ayuden a otros, o para prohibir que la gente lleve a cabo

Robert Nozick (1938-2002) Otro filósofo contemporá­neo, Robert Nozick, impar­tió filosofía en Harvard desde 1965. Nació en la ciudad de Nueva York y se convirtió en socialista mientras estaba en la Uni­versidad de Columbia. Sin embargo, cuando cursaba un posgrado en Princeton experimentó una conver­sión después de descubrir y comparar el pensamiento libertario. Su transforma­ción, del socialismo a una radical adopción de los derechos del individuo, se refleja en su libro más conocido Anarchy, State, and Utopia [Anarquía, Es­tado y utopía], que ganó el Premio Nacional del Libro de Estados Unidos en 1975. Su más reciente libro, The Nature of Rationality [La naturaleza de la racionali­dad], publicado en 1993, continúa con su práctica de hacer que los debates filosóficos complejos y de­masiado teóricos sean ac­cesibles para el público general que cuenta con un cierto nivel educativo.