FIPO – 385

Dicho de otra forma, ¿qué es la justicia y cómo podemos decidir lo que cons­tituye una sociedad justa? ¿Quién deberá recibir los beneficios y quién las cargas? Resulta igualmente importante y difícil determinar el estándar de justicia que uti­lizaremos. Como los cantantes Peter, Paul y Mary dijeron en la década de los sesenta, la justicia puede ser un martillo y la libertad una campana, pero la ver­dadera respuesta tal vez sea el amor. Comencemos, como lo hicimos en el capí­tulo 8, con un vistazo a La República de Platón, en donde se pregunta qué es una sociedad justa, a lo que responde arguyendo que una sociedad es lo que es porque los individuos que la conforman son lo que son.

Teorías clásicas de la justicia

La tradición clásica de la filosofía griega explora la manera en que la justicia de­biera cultivarse y expresarse. La teoría de Platón respecto a una sociedad justa se enfoca en la idea cultural griega de la polis al relacionar el bien del individuo con el bien de la sociedad. La contribución de Aristóteles resalta el papel del Estado en la educación de ciudadanos virtuosos.

Justicia en la polis: Platón

Platón afirmó que, para entender la manera en que puede constituirse una socie­dad justa, debemos comenzar por observar el modo en que se forman los indi­viduos. Si podemos decidir lo que forma a un individuo eficaz, estaremos en el camino adecuado para saber la manera en que se forma una sociedad eficaz (lo inverso también se cumple). En el segundo libro de La República, Sócrates, el protagonista del diálogo, sugiere que la justicia tal vez sea más fácil de compren­der cuando se observe a una escala mayor, en la vida de la ciudad. La justicia en la polis también sería la justicia para el individuo.

Solemos traducir la palabra griega polis como “ciudad-Estado”, pero, para Platón, Aristóteles y sus contemporáneos, la polis era mucho más que una enti­dad política, mucho más de lo que queremos dar a entender en la actualidad con

¿Quién piensa en la justi­cia a menos que conozca la injusticia?

diane glancy