FIPO – 384

Abrigo un sueño, que un día esta nación se levante y viva el verdadero signi­ficado de su credo: “Afir­mamos que estas verda­des son evidentes por sí mismas, que todos los hombres son creados iguales.”

martin luther king, jr.

Lo que los blancos consi­deran el sueño america-, no para los negros ha si­do, por mucho tiempo, la pesadilla americana… Nosotros no aterrizamos en Plymouth Rock; Ply­mouth Rock aterrizó so­bre nosotros.

malcolm x

sas especiales a quienes se cree que contribuirán al avance del bien social? ¿Es justo tratar de la misma forma a todos, aun cuando algunos abusarán de este buen trato y desperdiciarán las ventajas y recompensas, mientras que otros las utilizarán para el beneficio de todos? ¿Qué tipo de mensaje estamos dando a la sociedad cuando pagamos a un atleta 4 millones de dólares al año, al presiden­te de Estados Unidos 400 000 dólares y al maestro, policía o enfermera experi­mentados 40 000 dólares anuales?

Aun cuando estamos comprometidos intelectualmente con la idea de igual­dad, no tratamos a todos por igual. Ciertas personas han sido recompensadas de manera extraordinaria con riqueza, prestigio y poder, mientras que otras luchan por tener algo que comer y encontrar un lugar seguro para dormir. Parece que nuestra noción de igualdad está en estrecha relación con nuestra igualmente po­derosa idea de individualismo. Decimos que las personas tienen igualdad de oportunidades y que la forma en que dispongan de ellas es su decisión, pero ¿en verdad todos tienen la misma oportunidad? En Estados Unidos, a las escuelas pú­blicas se les ayuda mediante impuestos locales sobre la propiedad, y éstas varían mucho en calidad de estado a estado, e incluso de distrito a distrito. Aunque en Estados Unidos todos los niños tienen acceso a una educación pública gratuita, mientras los recursos de una escuela de distrito quizá puedan poner en manos de cada niño una computadora, los recursos de otra serían tan escasos que no podría darles a todos los alumnos un libro de texto. ¿Los alumnos de esas dos escuelas comienzan la vida en igualdad de circunstancias?

¿Hasta qué punto una sociedad está obligada a enmendar los abusos pasados? Debido a que nuestros ancestros trajeron a los africanos al continente americano cargados de cadenas y les negaron por siglos su carácter básico de seres humanos y sus derechos civiles, ¿los latinoamericanos y los angloamericanos actuales tene­mos obligaciones sociales con los descendientes de estos esclavos? ¿Cuánto puede durar el legado de las familias separadas y la exclusión de las oportunidades eco­nómicas? ¿Cuándo termina la obligación de rectificar que tiene la sociedad? ¿Cuán­do comienza la obligación del individuo de hacer algo por él mismo?

Con una fracción de la población mundial, Estados Unidos emplea una gran cantidad de los recursos mundiales, muchos de los cuales convierte en maravi­llas tecnológicas. Tiene un nivel de vida muy alto y una abundancia de bienes agrícolas y materiales para quienes puedan adquirirlos; pero, ¿qué se puede de­cir de los así llamados países del Tercer Mundo que utilizan los recursos a una escala mucho menor y tienen menos formas de reaccionar cuando la naturaleza les envía una sequía? Cuando la gente está casi muriéndose de hambre en todo el mundo, ¿son los estadounidenses lo suficientemente nobles para ayudarles o sólo están pagando su deuda por emplear una parte tan desproporcionada de la cuota mundial de petróleo, carbón y gas natural?

Éstas no son preguntas sencillas. De hecho, son el centro de las interrogan­tes de este capítulo: ¿soy yo guarda de mi hermana o de mi hermano? En otras palabras, ¿la desgracia del otro es mi problema, puesto que es mi prójimo? ¿Es problema sólo de esa persona, por lo que estoy en libertad de no prestarle aten­ción? Si mi país está en guerra, ¿estoy obligado a luchar contra el “enemigo” que mi patria ha identificado? ¿Todos debemos estar sujetos al reclutamiento militar obligatorio, sin importar que seamos hombres, mujeres, pobres, ricos, emplea­dos, desempleados, blancos, negros, amarillos o morenos, o que estemos o no estemos en la escuela? ¿Deberían estar exentas las futuras madres, los ricos que puedan pagar un sustituto o quienes tengan talentos especiales?